Para la conservación de la naturaleza

Para la conservación de la naturaleza

Tres días en Tenerife (2, 3 y 4 de junio de 2011)
Escrito por Miguel Gutierrez Gemar   
Viernes, 10 de Junio de 2011 16:15

 

Estar en Tenerife tres días es una suerte pero que pronto te sabe a poco, que te deja con ganas de volver antes de haberte ido, tanto si ya conoces la isla como si es tu primera vez. Para Ana y para mí es la tercera vez y no será la última. Nuestra intención era fundamentalmente ornitológica pero Tenerife nos atrapó desde el momento en que vimos desde la ventanilla del avión tan espectacular, tan imponente por encima de las nubes como siempre, al padre Teide.

Nada más salir de Los Rodeos (nombre que evoca tristes recuerdos y que se cambió por Tenerife Norte) en la autovía vemos aparecer nuestro destino: "Las Mercedes - El Teide". Y nos dejamos llevar. Era la forma más rápida de cumplir con la cita obligada, de volver a ver los tajinastes rojos en flor y de disfrutar con el esplendor primaveral de una vegetación que hasta hacía poco, en mayo, había visto la nieve. El interés ornitológico quedó pospuesto ante el paisaje y la vegetación aunque algún bisbita caminero se cruzó con nosotros cerca del parador.

 

01 Teide 

El Teide desde la carretera de las Mercedes.

 

El pico del Teide desde el parador.

 

Taginastes rojos (Echium wildpretii Pearson ex Hook fil.)

 

Detalle de las flores del taginaste rojo

 

Hierba pajonera (Descurainia bourgeauana (Fourn.) Webb ex. O.E. Schulz)

 

Margarita del Teide (Argyranthemum tenerifae Humphr.)

 

Retama del Pico (Spartocytisus supranubianus (L. fil.) Santos

 

Después de pasar la mañana viendo (y recordando) aquellos paisajes volcánicos llegamos a Boca de Tauce y tomamos para Vilaflor. Las vistas de aquella carretera merecen la pena, pero si el día es de buena visibilidad tienes, además, la suerte de ver las tres islas occidentales y al otro lado la isla de enfrente, Gran Canaria.

 

La Palma

 

La Gomera (en el centro) y El Hierro (a la izquierda)

En Vilaflor comimos y pasamos la sobremesa en el área recreativa de Las Lascas. Al llegar un destello azul pasó cerca de nosotros. La bibliografía consultada decía que allí observaríamos el pinzón azul y así fue. Y canarios, como verdecillos de plumaje algo desdibujado, y herrerillos tinerfeños, ahora llamados africanos, curiosos por el color negro en sus cabezas. También un buen ejemplar de lagarto tizón nos hizo pasar buenos momentos.

 

Pinzón azul de Tenerife (fotos arriba y vídeo abajo

 

 

 

Lagarto tizón

 

Se nos hacía tarde y nos fuimos rumbo a Masca, con su carretera estrecha y de curvas interminables que parecen trazadas en laderas de verticalidad desafiante.

 

Carretera de Masca

 

Todavía en el pinar observamos los primeros ejemplares de vencejo unicolor. La visita la dimos por finalizada en Teno Alto. En la carretera nos sorprendió un ratonero y observamos los primeros pinzones vulgares. Con el atardecer fueron decayendo nuestras fuerzas. Cuando te levantas a las cinco y media coger para el avión tienes un largo día por delante. Nuestro hotel estaba, como siempre, en Puerto de la Cruz, a medio camino de Anaga y de Teno.

El segundo día lo empezamos yéndonos al sur. El cambio en la meteorología entre el norte y el sur resulta de una rapidez sorprendente. Pero esta vez las nubes llegaban hasta el sur y ello nos protegió del sol al menos en las primeras horas. Llegamos a El Médano después de recorrer kilómetros de autovía con tráfico muy denso. Aunque nosotros preferimos el norte, es recomendable para recorrer sur, si no se quiere recorrer la isla de un extremo a otro, hacer noche en algún hotel de por allí. En la pequeña laguna conocida como "la mareta" cercana a la Montaña Roja no observamos nada. La proximidad de paseantes en la playa cercana nos hace dudar que sea buen lugar de observación.

En Ten-Bel, una urbanización a la que se le nota el paso de los años, intentamos sin éxito ver u oir la tórtola rosigris. Cotorras de Kramer y argentinas nos entretuvieron grabándolas en vídeo. Y unas abubillas que se nos pusuieron a corta distancia.

La salida del sol entre las nubes elevó la temperatura y nos hizo desistir de seguir en el sur. Nos volvimos rumbo a la frescura de Anaga y su laurisilva. Camino de Afur vimos una familia de mosquiteros, palomas bravías, cernícalo vulgar y herrerillos tinerfeños. Pasado el Bailadero, en el sendero a Cabeza del Tejo observamos con detalle la subespecie de petirrojo y de pinzones vulgares. La espesa vegetación nos impidió ver con suficiente nitidez algunos ejemplares de palomas que nos sobrevolaron.

 13 Laurisilva en Anaga

Laurisilva en Anaga

 

Verode (Aeonium sp.)

 

Morgallón (Ranunculus cortusifolius Willd.)

 

Malfurada (Hypericum grandifolium Choisy.)

 

La tarde y la noche la pasamos disfrutando del centro peatonalizado de San Cristobal de la Laguna en compañía de nuestro amigo Eduardo. Nos invitó a un pateo por la ruta de los tajinastes por el Teide. Pero nos faltaba tiempo, quizá tanto como preparación física, y declinamos con cierto remordimiento.

El tercer día nos tocaba Punta de Teno y Garachico. En el mirador de la Monja observamos, con paciencia, el halcón tagarote.

 

Acantilados de Teno

 

Cardón (Euphorbia canariensis L.)

 

Una vez conseguida la deseada observación nos fuimos a pasear por el tranquilo Garachico. En su roque vimos gaviotas patiamarillas. En una de sus plazas nos atrajo una lavandera cascadeña junto al estanque de un hotel. En el jardín interior observamos unas crías de mosquitero y cómo eran alimentados por, al menos, un adulto. El día anterior cerca de Afur observamos cómo los pollos ocultos en unas tabaibas seguían a un solo adulto. En nuestra presencia se ocultaban en el follaje. Solo ante la orden e insistencia del adulto se atrevieron a cruzar volando la carretera.

 

 

Mosquiteros canarios jóvenes (foto arriba y vídeo abajo)

 

Acabamos la tarde subiendo al embalse de la Montaña de Taco, construido en el cráter de un volcán de algo más de trescientos metros de altura. En él solo vimos gaviotas patiamarillas. En el entorno disfrutamos de más canarios, bisbitas camineros, mosquiteros, avión común (dos observaciones de un individuo cada vez, especie descrito como migradora en paso en Canarias, parece una observación extemporánea), ratoneros, etc.

Tenerife te da motivos para volver. Por lo que has vivido y por lo que no has podido hacer (pasear por La Orotava, visitar el jardín botánico, que está en el Puerto de la Cruz, comprar papas en el mercado de San cristóbal de la Laguna, etc.). Nosotros, la próxima vez, vamos a vivir un atardecer y un amanecer en el Teide.

 

Especies observadas

Abubilla (Upupa epops)

Avión común (Delichon urbicum)

Bisbita caminero (Anthus berthelotii)

Canario (Serinus canaria)

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

Cotorra argentina (Myiopsitta monachus)

Cotorra de Kramer (Psittacula krameri)

Gaviota patiamarilla (Larus michahellis)

Halcón de Berbería o Tagarote (Falco pelegrinoides)

Herrerillo africano (Cyanistes teneriffae ssp teneriffae)

Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea)

Mirlo común (Turdus merula ssp. cabrerae)

Mosquitero canario (Phylloscopus canariensis)

Paloma bravía (Columba livia)

Petirrojo (Erithacus rubecula ssp superbus)

Pinzón azul (Fringilla teydea ssp teydea)

Pinzón vulgar (Fringilla coelebs ssp. canariensis)

Ratonero (Buteo buteo ssp. insularum)

Tórtola turca (Streptopelia decaocto)

Vencejo pálido (Apus pallidus)

Vencejo unicolor (Apus unicolor)

 
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