Para la conservación de la naturaleza

Para la conservación de la naturaleza

Ruta ornitológica de las Marismas del Odiel
Escrito por Miguel Gutierrez Gemar   
Jueves, 01 de Noviembre de 2012 10:40

 

Las Marismas del Odiel son un lugar de obligada visita para cualquier observador de aves. Su importancia ornitológica radica en que están intercaladas en una de las rutas migratorias más importantes entre Europa y África.

De su valor ornitológico nos da una idea su curriculum: la Unesco la declaró Reserva de la Biosfera en 1983, es sitio Ramsar desde 1989, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) desde 1987, Lugar de Interés Comunitario (LIC), etc.

 

espátulas y polo químico - C Segovia

La colonia de cría de espátulas en los años 80 con el polo químico al fondo (Foto de Carlos Segovia Espiau)

 

Declaradas Paraje Natural por la Junta de Andalucía, en ellas están permitidos determinados usos y actividades tradicionales (salinas, pesca, etc.) con las cuales debemos adaptar nuestra afición. En su interior la Isla de Enmedio y la Marisma del Burro tienen la máxima protección como Reservas Naturales Integrales.

Tanta protección sobre el papel no debe ocultar las numerosas amenazas que se ciernen sobre las Marismas del Odiel. Algunas se mantienen desde hace décadas (cercanía de la industria química desde la creación del llamado Polo Químico de Huelva en los años 60 del pasado siglo, los intereses porturarios, salineros, etc.), pero otros son recientes, como el demencial proyecto de construcción de un puente desde Huelva a Punta Umbría que atravesaría sobre pilares el paraje.

 

Grupo de Espatulas con pollos - C Segovia

Nidos de espátulas en la isla de Enmedio en los años 80 (Foto de Carlos Segovia Espiau)

 

garza isla de enmedio - C Segovia

Nido de garza real en la isla de Enmedio en los años 80 (Foto de Carlos Segovia Espiau)

 

Cómo llegar.

Desde fuera de la provincia de Huelva se hace por la autovía A49. Se toma la desviación a Huelva capital (H31) y posteriormente hacía Punta Umbría por la H30. En la primera rotonda buscaremos la indicación Punta Umbría y comenzamos a ver a la marisma a la derecha. Las indicaciones posteriores nos llevan al puente de la A497. Debemos estar atentos a la salida señalizada hacia el Paraje. Nos quedan solo 2 pequeñas rotondas (en una de ellas seguiremos hacia el dique Juan Carlos I).

Si estamos visitando Doñana por El Rocío y queremos hacer una visita a las Marismas del Odiel debemos de tomar la carretera A483 de hacia Matalascañas y después la A494 hacia Mazagón. Dejamos esta población a la izquierda y por la N442 vamos hacia Huelva. Esto nos lleva a la ronda de circunvalación H30 y conectamos con el itinerario ya explicado si seguimos siempre las indicaciones hacia Punta Umbría. Existe un recorrido más corto tomando dirección al puerto (carril izquierdo) nada más acabar el puente sobre el río Tinto y a muy poco de dejar a la derecha el llamativo monumento a Colón. Recorremos la avenida Francisco Montenegro bordeando la ría de Huelva con instalaciones portuarias a la izquierda. Seguiremos siempre recto hasta llegar a una pequeña rotonda en la que encontramos una indicación a Punta Umbría. Cruzamos un puente distinto al del recorrido anterior y que nos lleva directamente a la rotonda previa a la entrada a las marismas del Odiel.

 

Espátula aterrizando - C Segovia

Espátula aproximándose a su nido en la colonia de la isla de Enmedio (Foto de Carlos Segovia Espiau)

 

Recomendaciones.

El recorrido que proponemos es de acceso público siguiendo una carretera que algunos llaman de las islas, construida para acceder al dique Juan Carlos I, más conocido localmente como el espigón de Huelva. Es muy fácil de seguir y por ello nos dedicaremos a describir los puntos más sobresalientes a cada lado en el orden en que se va llegando a ellos. El sentido es siempre hacia el final el espigón. Se hace en coche y pueden combinarse a pie cortos senderos. Imprescindibles unos prismáticos y mejor aún un telescopio para aprovechar la visita. Como todo el recorrido está sometido al influjo de las mareas, interesa hacer coincidir nuestra visita con una marea baja.

Si la visita la hacemos muy temprano por la mañana hemos de tener en cuenta que el sol lo tendremos en las primeras horas a la izquierda, sobre Huelva. Si lo hacemos por la tarde el sol lo tendremos a la derecha, sobre el mar.

Cualquier época del año es buena en las Marismas del Odiel pero nosotros recomendamos el otoño, el invierno y el inicio de la primavera. En cuanto deja de hacer frío el paraje se convierte en un lugar “apropiado” para pasar un día de playa al mismo tiempo que se disfruta de la pesca con caña. Con el calor del verano el turismo toma posesión de la playa del espigón y la acampada, aunque es ilegal, es habitual.

Son muchas las especies que podremos observar y la lista sería muy larga. Más aún si le añadimos las numerosas rarezas con las que este paraje puede sorprendernos según la época del año.

 

mapa Ruta del Odiel

 

El Recorrido.

A la entrada del paraje tomamos la carretera que de isla en isla, nos va a llevar al espigón. De hecho, muy pronto cruzamos el primer puente para entrar en la primera isla que podemos denominar Calatilla (Bacuta norte en los mapas topográficos). A la derecha iremos observando las balsas de la salina industrial. Si no están demasiado de llenas habrá en ellas limícolas, gaviotas, etc.

 

limicolas en balsa vacía de las salinas industriales

Limícolas en una balsa vacía de la salina industrial

 

A la izquierda observaremos un gran montículo de sal, señal de que están próximas las lagunas de agua dulce de la Calatilla. El cartel del restaurante Calatilla (actualmente en desuso) y un desvío para cruzar a la izquierda nos lo advierten también. Es posible la observación y la fotografía desde el mismo coche de patos de varias especies (cucharas. frisos, colorados, azulones, etc.), gaviotas, fochas (común y cornuda), cigüeñuelas, agujas colinegras, espátulas, calamones, pollas de aguas, zampullines comunes, etc. Cuando el nivel del agua deja aparecer pequeñas islas, en ellas se pueden observar correlimos comunes, menudos, chorlitejos chicos, vuelvepiedras, andarríos chico, etc. En invierno pueden verse gaviota enana, faralopo picogrueso, y otras rarezas.

 

Calatilla al amanecer

Laguna de la Calatilla al amanecer con la sal de las salinas industriales al fondo

 

Al otro lado de la carretera un largo y estrecho dique sirve de lugar de descanso en marea alta para gaviotas, charranes patinegros, pagazas piquirrojas, etc.

Continuando un poco más se llega, también a la izquierda, al centro de visitantes dedicado a la memoria de Anastasio Senra, socio de Andalus cuyo empeño logró, a principios de los años 80, la protección legal de las marismas frente a los intereses de las empresas salineras. Un pequeño recorrido de un área recreativa poco usada permite la observación de paseriformes, y desde un observatorio, se tiene otra vista de una de las lagunas de agua dulce.

La visita a las lagunas y al centro de visitante se puede hacer al comienzo o al final del recorrido según nos cuadre con el tiempo de que disponemos y la marea baja.

 

Sendero Calatilla de Bacuta

Sendero Calatilla de Bacuta

 

Podemos continuar en coche o recorrer un pequeño sendero (Calatilla de Bacuta), antes de cruzar el segundo puente, que bordea las balsas de la salina hasta divisar la isla de Enmedio. Cruzado el puente, ya en la isla de Bacuta, tenemos la posibilidad, a izquierda y derecha, de recorrer a pie otros senderos por unas salinas tradicionales.

 

salinas tradicionales

Salinas tradicionales con Huelva al fondo

 

Siguiendo la carretera cruzamos el tercer puente, llamado del Burro, que nos lleva a la isla de Saltés. En invierno es posible ver serretas medianas en el caño aunque en los últimos años el paso de pequeñas embarcaciones está haciendo muy difícil la observación.

Bajado el puente dejaremos a la derecha una primera masa boscosa, el Almendral, y posteriormente otra, el Acebuchal. Ambas tienen senderos pero son de acceso restringido. Antes de llegar a otra tercera masa boscosa se abre a la derecha una zona marismeña, con Punta Umbría al fondo, donde está instalado a gran distancia de la carretera, un nido de águila pescadora. Incluso el telescopio nos resultará insuficiente para disfrutar de él.

 

nido de pescadoras

Nido de águilas pescadoras 

 

Pasada la última masa de pinos (la Cascajera) nos adentramos en terreno en plena marisma y llegamos pronto al sendero de Cabeza Alta, que dispone de un pequeño aparcamiento. Desde el final de la pasarela de madera se tiene una buena visión del terreno que deja libre la ría de Punta Umbría en marea baja.

Paralela y próxima a la carretera, a la izquierda, se abre de forma más o menos ancha y continua un caño en el que se pueden tener buenas y cercanas observaciones de zarapitos trinadores y zarapitos reales, correlimos de varias especies (comunes, gordos, tridáctilos y zarapitines), chorlitejos patinegros y chorlitejos grandes, archibebes comunes y archibebes claros, garcetas comunes, chorlitos grises, etc. A la derecha la observación es más difícil porque el terreno tiene profundos canales en todas direcciones.

 

Punta Umbria al fondo

Las marismas con Punta Umbría al fondo

 

Pronto dejamos de tener asfalto para entrar en los bloques del dique con una superficie que según los tramos oscila entre algo bacheada y muy irregular. A la izquierda nos van a aparecer unas playas que se ocultan con la marea alta y que se intercalan entre balsas colmatadas con materiales extraídos del dragado de la ría. Estas balsas están valladas porque en ellas crían alcaravanes (se concentran en invierno varias decenas de individuos), charrancitos y, en los últimos años, canasteras.

A la derecha se está formando una playa que avanza en dirección al faro. El espigón se construyó como dique de contención de arenas y, junto con el de Punta Umbría, ha alterado la evolución natural de una costa muy dinámica.

En las playas de la izquierda observaremos correlimos, agujas colipintas, ostreros, gaviotas (de Audouin, cabecinegras, reidoras, picofinas, patiamarillas, sombrías), charranes patinegros, fumareles comunes, cormoranes grandes, zarapitos, etc. En paso pueden verse charranes comunes y árticos y en invierno, gaviotas tridáctilas, canas, etc.

 

faro de huelva

Valla de la segunda balsa de drenaje a la izquierda y faro del espigón al fondo

 

En el faro se pueden observar aves marinas como alcatraces, pardelas, negrones (en invierno), etc. Hay que tener muy en cuenta que con mal tiempo el camino hasta el faro puede ser muy peligroso porque el oleaje puede saltar por encima de los bloques. En esas condiciones subirse a ellos para observar aves es una actividad de alto riesgo.

 
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