Quinta do Lago es una gran urbanización con campos de golf situada en el extremo occidental de la Ría Formosa.
La ruta que te propongo es un recorrido por la orilla de este tramo inicial de la ría.
Aquí es posible observar Zarapito real (Numenius arquata), Zarapito trinador (Numenius phaeopus), Ostrero (Haematopus ostralegus) Vuelvepiedras (Arenaria interpres), Archibebe claro (Tringa nebularia), Andarríos bastardo (Tringa glareola), Aguja colipinta (Limosa lapponica), Espátula (Platalea leucorodia) etc. etc. además de gaviotas, charranes, anátidas, paseriformes…
Zarapito real. Foto Jean-Philippe Mayor
Se trata de recorrer a pie dos senderos señalizados muy frecuentados, sobre todo los fines de semana, por los habitantes de Faro, que está muy cerca, por los numerosos turistas y residentes en la urbanización y por los mariscadores presentes durante la bajamar. Este trasiego de personas tiene como ventaja que las aves están acostumbradas a la presencia humana y es posible observarlas, a veces, muy cerca.
Andarríos bastardo
El mejor momento para recorrer esta ruta es cuando empieza a bajar la marea ya que en ese momento comienzan los limícolas a alimentarse en el lodo que deja al descubierto y la franja que queda libre de agua es la más cercana a la orilla.
En caso de llegar con marea alta, puedes iniciar las observaciones en los lagos, en espera de la bajamar.
Ría Formosa
El mejor acceso a Quinta do Lago es por la autopista A22 (de peaje), utilizando las salidas 12 o 13 para llegar a Almancil. A partir de aquí deberás seguir las indicaciones hacia la urbanización, que se encuentra a unos 4 kilómetros.
El inicio de Quinta do Lago lo marca una glorieta (rotonda). Continúa por la avenida André Jordan. Atravesarás cinco glorietas más en las que deberás seguir las indicaciones de “Praia” (playa). Finalmente llegarás a un aparcamiento con una barrera que, salvo en verano, permanece levantada y el acceso es gratuito.
Al fondo del aparcamiento verás la Ría Formosa, una pasarela de madera que da acceso a la playa y dos senderos señalizados que parten a izquierda y derecha.
Georreferencia N 37º 01’ 42.0’’ W 008º 01’ 16.3’’
Aguja colipinta
El sendero de la derecha te permite observar los limícolas que están en la ría, a tu izquierda y las currucas, mosquiteros etc. presentes en los matorrales de la derecha.
También es posible que encuentres gran cantidad de gaviotas que deberás escudriñar por si hay alguna gaviota de Audouin, cabecinegra etc.
Recorridos 550 metros encontrarás a tu derecha un lago artificial donde es posible observar Focha cornuda además de gran cantidad de fochas comunes y anátidas.
En función del interés, puedes rodear gran parte del lago antes de volver al inicio del sendero.
Marisma
A continuación puedes recorrer el sendero que parte hacia la izquierda. Este te llevará por la orilla de la ría hasta un observatorio elevado situado a 700 metros del inicio.
Georreferencia N 37º 01’ 29.4’’ W 008º 00’ 54.8’’
A partir de aquí el camino se bifurca. El sendero señalizado continúa por la izquierda. Después de recorrer 300 te llevará hasta otro lago artificial (Sao Lourenço) con un estupendo observatorio desde el que podrás observar (según la época del año): Porrón moñudo (Aythya fuligula), Ánade silbón (Anas penelope), Ánade friso (Anas strepera), Calamón común (Porphyrio porphyrio), Avetorillo (Ixobrychus minutus), Martín pescador (Alcedo atthis) etc.
Si continúas la ruta, encontrarás a 500 metros unas ruinas romanas que sirvieron para la salazón de pescado y la elaboración del “garum” (condimento a base de pescados macerados con sus vísceras y yerbas aromáticas), muy utilizado en la época del imperio romano.
Este último tramo hasta las ruinas romanas no tiene especial interés ornitológico.
Lagoa de Sao Lourenço
De vuelta, al llegar al primer observatorio donde se bifurcaba el camino, puedes girar a la izquierda y continuar por el que adentra, muy recto, en una zona de marisma.
Cuando lleves recorridos 1’3 Km. tendrás a la vista el tramo final de un brazo de marisma que muere en la ría Formosa.
Aquí puedes observar: Flamenco (Phoenicopterus ruber), Espátula (Platalea leucorodia), Cormorán grande (Phalacrocorax carbo), Águila pescadora (Pandion haliaetus) y gran cantidad de anátidas.
Si continúas un kilómetro más, podrás observar una zona de salinas que, dependiendo del nivel de agua, tendrán mayor o menor interés faunístico y otra zona de brazo de marisma.
Ría
En cualquier caso te recuerdo que si llegas hasta este punto tendrás que volver al aparcamiento, que se encuentra a unos 3 kilómetros.
Si tienes mucho interés en visitar esta parte final del recorrido y no quieres darte la caminata, tienes otra opción. Este camino termina en la carretera que lleva de Faro a la playa, a la altura del aeropuerto de esta ciudad. Para entrar por esta parte al sendero debes dirigirte al aeropuerto de Faro y continuar hacia la playa. Esta carretera pasa junto a la cabecera de la pista de aterrizaje. Cien metros después verás un camino que parte a la derecha. Aquí debes dejar el coche para iniciar el recorrido.
Georreferencia N 37º 01’ 00.6’’ W 007º 59’ 18.11’’
Cualquier época del año es buena para realiza esta ruta. En verano tendrás que hacer la visita al amanecer para evitar la gran afluencia de veraneantes que visitan la zona.

